
Beto, como se presentó ante El Comodorense, tiene miedo permanentemente desde fines de febrero. Es que un hombre ya entró dos veces a robar a su casa, y teme que haya una tercera ocasión y sea con violencia.
El vecino es parte de los Bomberos Voluntarios, donde elige pasar sus días y es bien recibido por sus compañeros, pero ya no puede estar allí, porque una persona se aprovecha de sus ausencias e ingresa a robarle todo lo que tiene.
«Aprovecha cuando no estoy para hacer lo que quiere. La primera vez, que fue en febrero, me robó una notebook, herramientas, una mochila donde tenía mi documentación y hasta ropa», detalló el damnificado a este medio.
Tras ese primer episodio, Beto decidió quedarse en su casa para que no vuelva a ocurrir, él lo describe como un «encierro». A ello, con la colaboración de vecinos, compañeros y amigos pudo instalar una cámara y hasta un portón, pero nada de esto impidió que volviera a ingresar el delincuente.
La cámara que había sido instalada para su seguridad fue el objetivo del ladrón, que ya se mueve con impunidad dentro de la propiedad de Beto porque conoce sobre su discapacidad. «No puedo defenderme porque soy ciego. No tengo ganas de seguir, no lo puedo ver y nadie me dice nada de él».