Tiempos de turbulencia

08/07/2019

Tiempos de turbulencia

El gobernador Mariano Arcioni está analizando desde hace semanas asestar un golpe de efecto gigantesco. El mandatario provincial estaría pensando en renunciar, no terminar el mandato actual, y regresar el 10 de Diciembre como gobernador electo y con mayoría legislativa.

La idea de Arcioni es transferir a una Legislatura que “bloquea todo”, la responsabilidad de gobernar. La Constitución de Chubut dice que si se diera tal caso, deberían los legisladores nombrar a alguien de su seno para que gobierne hasta el 10 de diciembre, hasta completar el período que comenzó Mario Das Neves y continuó Arcioni.

Tal vez, la versión ha sido la expresión genuina del hartazgo de Arcioni por las dificultades financieras y lo que entiende como falta de colaboración de la oposición.

Amenaza desde la oposición

Los más audaces -en el arcionismo- susurran otras ideas. Si Arcioni decidiese renunciar y volver el 10 de Diciembre con su propio mandato ganado en las urnas, más de uno se arrojará a leer y releer e interpretar los artículos 148 a 151 de la Constitución, a ver si el mandato que hoy transita el gobernador se contabiliza o no como “primero”, en función de una hipotética segunda reelección.

Es difícil creer que Arcioni, que acaba de recibir un respaldo popular impensado, pudiese renunciar para tirarle los problemas a la Legislatura por la cabeza, y volver el 10 de Diciembre. Pero al gobernador no le han faltado ganas. En la oposición sonó una advertencia en las últimas horas. “Cuidado. Puede haber un juicio político. Y no asumiría nunca, y tendría que asumir Ricardo Sastre”, dijeron –según publica Diario El Chubut-.

En el Gobierno dicen que el PJ estaría exigiendo una silla en el Tribunal Superior de Justicia para Blas Meza Evans, y puestos en el directorio del Banco del Chubut, a cambio de “aceitar” las necesidades presupuestarias. Arcioni no está dispuesto a ceder ninguna de las “sugerencias” que le habrían llegado de la mano de negociadores del Peronismo, e incluso, del propio oficialismo.

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