
Ezequiel Matías Vergara, de 28 años, fue visto por última vez el 21 de marzo. Una cámara de seguridad registró que retiró dinero de un cajero antes de subir a un taxi, pero el conductor aún no ha sido identificado.
La investigación tomó un giro inquietante cuando su familia encontró un mensaje manuscrito en su cabaña: “Estoy cansado de lastimar gente. No es lo que quiero. Siento que estoy enfermo. Mando luz y amor para quienes amo”. Su madre, Patricia Ribera, confirmó que coincide con su forma de expresarse, pero duda de su significado.

Más de 50 agentes, drones y rescatistas de Bariloche y Junín de los Andes se sumaron a la búsqueda en la zona cordillerana. La Fiscalía investiga si Ezequiel pudo haber abandonado la ciudad con ayuda de alguien, ya que no se registraron compras de pasajes a su nombre.
Mientras tanto, su familia se aferra a la esperanza. “Si alguien quiere quitarse la vida, no necesita dinero”, dijo su padre, Alejandro Vergara, quien sospecha que su hijo podría haberse ido haciendo dedo. La incertidumbre crece y las autoridades siguen buscando pistas sobre su paradero.