¿Por qué el coronavirus tiene mayor incidencia en pacientes con diabetes?

23/09/2020

¿Por qué el coronavirus tiene mayor incidencia en pacientes con diabetes?

Los que se contagian tienen entre dos y tres veces más riesgos de consecuncias graves, según un estudio internacional.

Una encuesta realizada en el Reino Unido detectó que de 24.000 muertes, el 30% fueron diabéticos.Por: Robert Kneschke / Robert Kneschke – stock.adobe.com

Los pacientes con diabetes tienen entre dos y tres veces más riesgos de sufrir consecuencias graves al contagiarse de COVID-19 que quienes no tienen esta enfermedad, según reveló una nueva investigación internacional que lideró la profesora Juliana Chan, de la Universidad China de Hong Kong.

“Los principales factores de riesgo de mortalidad incluyen la edad avanzada y las afecciones crónicas, en particular la obesidad, la diabetes, la hipertensión, las enfermedades cardíacas y renales”, explicó Chan en el encuentro anual de la Asociación Europea para el Estudio de la Diabetes.

El informe, publicado en The Lancet Diabetes & Endocrinology, basado en la población del Reino Unido de más de 60 millones de personas registradas en el sistema de atención primaria, concluyó que entre 24.000 muertes debidas al COVID-19, el 30 por ciento ocurrieron en personas con diabetes.

Luego de ajustar múltiples factores de riesgo como la privación social, el origen étnico y otras afecciones crónicas, los investigadores determinaron que las personas con diabetes tipo 1 tenían un riesgo de muerte por coronavirus de casi tres veces más frente a personas sin la patología y las que tenían diabetes de tipo 2 de casi dos veces más.

Por otro lado, el término de búsqueda “COVID-19 y diabetes” es, sin dudas, uno de los más trabajados. En el sitio PubMed, uno de los motores de búsqueda de este tipo de documentos médicos y científicos, produjo más de 1.800 publicaciones.

“Muchos de estos informes indican una estrecha relación entre los niveles altos de glucosa en sangre y los malos resultados, incluida la ventilación mecánica, los ingresos a la unidad de cuidados intensivos y la muerte de pacientes con COVID-19”, aseguró Chan.

La glucosa es un combustible. Su uso eficaz depende del suministro adecuado de oxígeno y de la acción de la insulina para promover su entrada en las células y así mantener las funciones corporales y de supervivencia.

La diabetes se debe a una insuficiencia de insulina absoluta o relativa. Quienes tienen la enfermedad mal controlada sufren una inflamación de bajo grado, de mala circulación y de defensas corporales.

Durante un estrés agudo como el COVID-19, estos sistemas interconectados pueden “desestabilizarse, provocar una glucosa en sangre descontrolada y una falla multiorgánica”.

En una declaración de consenso publicada en The Lancet Diabetes & Endocrinology, los expertos internacionales piden la optimización de la atención ambulatoria y hospitalaria, incluido el uso apropiado de insulina para controlar la glucosa en sangre y el uso de medicamentos protectores de órganos para mejorar los resultados de estos pacientes de alto riesgo.

“El SARS-CoV-2 puede dañar las células beta pancreáticas, las únicas secretoras de insulina. Como tal, el COVID-19 puede precipitar la diabetes en personas con factores de riesgo como aquellos con obesidad, bajo nivel socioeconómico y estrés psicosocial”, alertó la profesora de la Universidad de Hong Kong.

La especialista recordó que la diabetes, que afecta a 460 millones de personas en todo el mundo, y el COVID-19 son “epidemias silenciosas” con “consecuencias devastadoras” si no se diagnostican controlan. Estas epidemias globales tienen “fuertes determinantes ambientales, del comportamiento y del sistema”.

“En este mundo interconectado, existe una necesidad urgente de mejorar nuestro ecosistema, promover la alfabetización en salud y reformar nuestros sistemas sociales y de salud para proteger la salud y la humanidad de las personas con afecciones vulnerables como la diabetes”, concluyó.

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