“Nos hemos encontrado con contactos estrechos que volvían de comprar”

27/07/2020

“Nos hemos encontrado con contactos estrechos que volvían de comprar”

Así lo consignó la supervisora zonal de los trabajadores en terreno que recorren los barrios.

El control de los contactos estrechos es una tarea crucial para evitar la propagación del virus. Es que si alguien que mantuvo contacto cercano con un paciente infectado, al tener posibilidades de haberse contagiado, debe realizar un aislamiento por 14 días desde la última vez que frecuentó a la persona infectada.

María Rosa Cerdá habló con ADNSur y contó cómo se lleva a cabo este trabajo esencial. “Es una tarea sumamente importante porque el Contacto Estrecho es la persona que se encuentra bien, que no es positivo, pero tiene que estar aislado preventivamente. Es la persona que comienza a salir. De hecho nos hemos encontrado con personas que recién volvían de comprar y eso no puede pasar”.

Hasta hace una semana el trabajo estaba orientado a la búsqueda de pacientes activos y el control de los casos confirmados. Sin embargo, por el aumento de casos se decidió dar un giro a la intervención y que un equipo comience a trabajar en el control de los Contactos Estrechos; los posibles futuros casos positivos y quienes podrían transmitir el virus sin saberlo.

“Cuando comenzaron a aumentar la cantidad de casos positivos obviamente comenzó a aumentar la cantidad de casos estrechos y vimos la necesidad de reorganizar la tarea y nos organizamos para trabajar el acompañamiento”, explicó María sobre la tarea.

El trabajo “es dinámico” y cambia día a día. Como dice María Rosa, cada vez que se confirma que hay nuevos casos positivos, se sabe que al otro día habrá más trabajo, nuevos contactos que sumar a la base datos, mientras otros terminan el tiempo de aislamiento y deben ser dados de baja.

UN TRABAJO LARGO Y DINAMICO

Cada tarde cuando termina la jornada en terreno, María Rosa actualiza la base de datos, cargando a los nuevos Contactos Estrechos distribuidos por barrios, y dando de baja a quienes ya cumplieron el aislamiento. “A veces se dan de baja dos viviendas y se dan de alta tres”, dice a modo de ejemplo.

Con esa información, que se mapea con un sistema de geolocalización referencial, los trabajadores en terreno saben a qué casas deben ir, según su área de cobertura. 

“Ellos ven el barrio que les toca trabajar y van a hasta la vivienda de la familia. A través de una aplicación el Kobotollbox se va hasta la casa a ver a la familia y se le pregunta si se encuentra bien, si ha generado algún síntoma, y si dice que sí esa información llega a una base de datos e inmediatamente se le comunica al Call Center. Ahí hay médicos trabajando durante toda la jornada y se encargan de comunicarse con la persona y generar la intervención médica. Esa es básicamente la tarea”, explica.

 “Hay varios que no atienden y hay algunos, no son muchos, que te dicen ‘vengo de comprar’. A nosotros se nos ponen los pelos de punta, pero la gente lo ve como algo necesario porque no tiene quien le vaya a comprar. El tema es que está persona puede sentirse bien, pero si mañana empieza con síntomas estuvo contagiado desde 48 horas antes, y ahí está el peligro de que se genere un contagio comunitario”.

 “Ccuando una persona rompe el aislamiento nos puede generar un contagio en la comunidad”, sentenció, tratando de llevar un poco de consciencia a la comunidad, principalmente a aquellos que saben que pueden ser potenciales portadores del virus.

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