Marina Barrera también recibió amenazas por estar a favor de la minería

09/02/2021

Marina Barrera también recibió amenazas por estar a favor de la minería

La exjefa comunal de Las Plumas denunció ataques y agravios hacia su persona por expresar su postura sobre el debate minero, y aprovechó la ocasión para repasar su historia familiar.

Marina Barrera denunció ser blanco de diversos ataques y agravios debido a su defensa por el desarrollo de la actividad minera en la Meseta Chubutense.

En un posteo en sus redes sociales, la ex jefa comunal de Las Plumas y referente de la Agrupación Juventud Rural Peronista repasó también su historia familiar ligada a la minería, de la cual siempre expresó su postura a favor de la actividad, e hizo saber que “los sectores que usan la violencia como método, esperan habitualmente del circunstancial atacado el silencio, el temor. Se equivocaron de persona si eso es lo que esperan”.

Su descargo completo:

“LA HISTORIA DE “LOS MINEROS” DE MÁRTIRES

Por estos días me han elegido como blanco de diversos ataques, los que se deben a mi reconocida defensa por el desarrollo de la actividad minera en la Meseta Chubutense. No me quejo por ello. Jamás especulo con mi pensamiento, ni pienso quedarme aterrada e inmóvil ante los violentos.

Quienes se sienten incapaces de responder los diversos argumentos que vengo esgrimiendo en defensa de mis convicciones, eligen la utilización de la mentira como única herramienta. Esa misma estrategia que usan cuando hablan de cianuro, sabiendo que la ley de zonificación expresamente lo prohíbe, o cuando hablan de posibles contaminaciones del río Chubut, cuando saben que los proyectos mineros se encuentran en cuencas cerradas que no tienen contacto con el río.-

En ese contexto han publicado que tengo en mi poder cateos de oro, y que por ello opino como lo hago. Esos cateos, HOY SIN VIGENCIA, fueron inscriptos hace más de 20 años por mi padre, un viejo impulsor de la actividad minera en la Meseta cuya historia y la de sus compañeros merece ser contada.-

En realidad, conozco profundamente el tema minero, ya que soy tercera generación de MINEROS que contribuyeron al impulso de la actividad en  Chubut. Mi padre Juan Barrera, nacido y criado en El Mirasol, junto a un químico minero llamado Alfredo Bertolini, y  algunos otros geólogos amigos, emprendieron búsquedas durante años, recolectando muestras, mandando a analizar y soñando con un futuro para la meseta de la mano de la minería, siguiendo el legado de Thomas Jones (“Tom Jones”) pionero en minería en la meseta Chubutense quien se desplazaba en vagoneta y lavaba sedimentos auríferos en los arroyos de la zona.

Aquellos años fueron toda una aventura,  el galpón de mi casa parecía el taller de “Volver al futuro”, llenos de rocas minerales y muestras. En ese ambiente de mineros soñadores me crié.

Esos soñadores fueron los que solicitaron los cateos que hoy se mencionan, y poco de andar comprendieron que no bastaba con descubrir minerales, sino que es preciso contar con capacidad económica para realizar inversiones tan riesgosas como importantes, cuestión que impidió la continuidad de los proyectos. Quedaron sólo los recuerdos y las anécdotas de aquellos soñadores, ya que las herramientas de Don Bertolini y hasta un viejo Jeep fueron robados por algún amigo de lo ajeno, cuyos descendientes siguen la misma vocación y propician campañas de desprestigio como la que aquí denuncio.

Respecto al thunderegg, me dedico desde pequeña a la recolección y lapidación de piedras con la que elaboro artesanías. Ello me permitió abonar mis estudios secundarios. En tales tareas encontré un descubrimiento de esta piedra que utilizo como materia prima. Este mineral no se encuentra prohibido por la normativa actual.

Pero a pesar de su pasión por los minerales, mi padre vivió siempre de su producción ganadera, al igual que mi madre sirviendo minutas en la “confitería” sobre la ruta. Mi familia jamás supo lo que es un sueldo del Estado a fin de mes, todo lo  hicieron trabajando por sus propios medios.

Los sectores que usan la violencia como método, esperan habitualmente del circunstancial atacado el silencio, el temor.

Se equivocaron de persona si eso es lo que esperan…”

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