
Lisboa, la capital de Portugal, ha implementado una medida original para combatir el problema de las personas que orinan en la vía pública. Un cartel instalado en una de las paredes de la ciudad avisa a los transeúntes sobre una “pared vengativa” que, lejos de ser una simple advertencia, actúa como una solución ingeniosa para disuadir a los infractores.
El cartel muestra un dibujo de un hombre orinando en la calle, con el líquido rebotando hacia sus pies. La pared, que ha sido diseñada con una superficie cóncava, redirige la orina hacia quien intenta utilizarla como baño improvisado. Este diseño provoca un efecto inmediato que sorprende a quienes se acercan a la pared, y ha generado un gran interés en las redes sociales.

El concepto ha sido ampliamente compartido en plataformas como TikTok, donde el fotógrafo y viajero @andyzapatophoto ha acumulado más de 10.000 visitas en un video mostrando la pared en acción. La medida no solo ha llamado la atención por su creatividad, sino también por su capacidad de ofrecer una solución visible y directa al problema, algo que las multas tradicionales no siempre logran.
La idea de la “pared vengativa” no es inédita. En ciudades como Londres, se implementaron deflectores similares para evitar la micción en las calles, aunque actualmente pocos de estos dispositivos siguen funcionando. En comparación, en España, las multas por orinar en la vía pública varían entre 150 y 750 euros, dependiendo de la ciudad, ofreciendo una solución más convencional.
La reacción en las redes sociales ha sido variada, con algunos usuarios destacando la originalidad de la medida, mientras que otros sugieren soluciones como orinar de lado para evitar el rebote. Sin embargo, la “pared vengativa” podría ser una alternativa viable a las sanciones tradicionales, ofreciendo un enfoque más práctico y directo para enfrentar este problema urbano.
Esta innovadora solución de Lisboa no solo busca disuadir a los infractores, sino también fomentar un cambio cultural en la forma en que los ciudadanos perciben el comportamiento en los espacios públicos, y podría inspirar a otras ciudades que enfrentan problemas similares a adoptar enfoques creativos y efectivos.