La primer propuesta de Lavagna que busca seducir a las pymes

21/03/2019

La primer propuesta de Lavagna que busca seducir a las pymes

Roberto Lavagna estuvo este miércoles en Córdoba, donde se encontró con el gobernador Juan Schiaretti. Si bien sigue sin definir su candidatura presidencial, aprovechó la visita a la provincia mediterránea para acercarse al gobernador, escrutar su armado electoral y hablar con empresarios.

Ante ellos, expuso su primera propuesta concreta de campaña: bajar impuestos a las Pymes que reinvierta. El exministro de Economía apunta a un sector olvidado por Mauricio Macri y al que quiso reconquistar en este año electoral con beneficios impositivos que desde la UIA consideraron insuficientes. Sin embargo, se trata de la primera medida de gobierno que explicita Lavagna.

Roberto Lavagna hizo su primera propuesta de gobierno a pesar de que aún no confirma si será candidato presidencial. Fue en su disertación durante un encuentro organizado por la Fundación Mediterránea y del que participaron numerosos empresarios y dirigentes sectoriales cordobeses.

El exministro de Economía intentó evitar la grieta y reiteró críticas a los gobiernos de Mauricio Macri y Cristina Kirchner.

Pero lo saliente fue su primera propuesta de campaña: la alícuota cero en el impuesto a las Ganancias para las pymes que reinvierten utilidades.

Lavagna les habló a los empresarios Pymes cordobeses -y por añadidura de todo el país- que están disconformes con Macri y que buscan una alternativa electoral que no sea Cristina. Sabe que en el sector agropecuario hay más tolerancia con Cambiemos, como evidenció días atrás Grobocopatel, entre cosecha récord y dólar alto. Por eso, el economista prefirió hablarles primero a los Pyme, quienes más sufren la crisis.

Según el portal Comercio y Justicia, Lavagna centro su exposición en la Fundación Mediterránea, en un análisis respecto de lo que fueron los últimos ocho años de la historia económica argentina, a los que describió como de “continua crisis”.

“En los últimos ocho años hubo una predominancia de caída del Producto Bruto, con pocos períodos de suba que no lograron revertir las bajas. Durante esos ocho años, se generó una retracción promedio en los ingresos per cápita de 5%”,aseguró para completar lo que fue la presentación del economista y presidente del Ieral, Marcelo Capello, quien comenzó su alocución diciendo que una economía se puede medir “según el crecimiento de sus salarios”.

Y Lavagna agregó: “no hay razón para sorprenderse de que el gasto social haya crecido ante la demanda de algunos de los sectores de la sociedad; no hay sorpresa en que no se hayan creado puestos de empleo ni en blanco ni en negro; no hay sorpresa en que no hayan habido inversiones. La inversión viene cuando hay demanda, no con una economía estancada”.

Para explicar cómo se puede comenzar reactivar la economía, Lavagna indicó que se puede apelar a un proyecto que está en el Congreso pero que no salió en 2006. Se trata de una iniciativa que cuenta con el aval de Diputados “casi de manera unánime”, pero que se trabó en el Senado. “El impuesto a las Ganancias para las pymes que reinvierten utilidades debería ser igual a cero”, aseguró.

Consultado por Comercio y Justicia respecto de la viabilidad de implementar esa medida en este contexto económico de recesión y necesidad de parte del Gobierno de mayor recaudación para alcanzar el déficit cero comprometido con el Fondo Monetario Internacional (FMI), Lavagna dijo: “Es posible, se puede implementar. La gente del Fondo se preocupa ahora porque cae la recaudación, pero cae la recaudación porque hay una tremenda recesión. Si la economía fuera en expansión, también habría una recaudación creciente. Por cada peso que se produce adicionalmente en el país hay no menos de 25 o 30 centavos que van a las arcas del Gobierno por la vía impositiva. Por eso digo que es un tema para ver y aplicar inmediatamente, por la situación crítica de las pymes. Es uno de los temas principales que se van a tratar en estos consensos que se deben establecer”.

Finalmente y respecto al ajuste aplicado, el exministro refirió: “cuando a la ortodoxia le agarra la locura de ordenar las cuentas fiscales, sólo viene recesión tras recesión. El único antídoto para el desequilibrio fiscal es la movilización del trabajo, de los recursos. Donde hay consumo hay mejores posibilidades de exportación y también van de la mano con las inversiones”.

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