“En el peor de los mundos, otra vez la estanflación”

06/12/2018

“En el peor de los mundos, otra vez la estanflación”

La estanflación es un dilema para la política monetaria: luchar contra la inflación vs. reactivar la economía y el empleo. Los bancos centrales deben elegir entre reactivar la economía o drenarla mediante el ajuste de la tasa de interés. Es una situación muy compleja que regresa periódicamente a la Argentina. El Centro de Estudios de la Nueva Economía (CENE) de la Universidad de Belgrano prevé para 2018 una inflación que supera el 45% y el PBI cayendo a 2,5%.

“Ahora tenemos lo peor de ambos mundos: no sólo inflación por un lado o estancamiento por el otro, sino ambos juntos. Tenemos una especie de “estanflación”. Y, en términos modernos, se está haciendo historia”.

La inflación minorista anual 2018 en la Argentina va a superar al 45% y el PBI caerá al menos un 2,5%, anticipó el Centro de Estudios de la Nueva Economía (CENE) de la Universidad de Belgrano. Y son 2 trimestres consecutivos de caída, “con lo cual entró en el peor de los mundos posibles: recesión más inflación, lo cual se conoce como estanflación”, precisó Víctor Beker, director del CENE.

“La estanflación constituye un fenómeno no frecuente. Normalmente, se espera que los aumentos de precios acompañen a procesos de expansión de la economía, y que en períodos recesivos, los precios se aquieten o incluso desciendan. Sin embargo, en países con alta inflación, es posible que ésta persista aun en presencia de una fuerte contracción en la actividad económica”, explica el economista.

“Existe una inercia inflacionaria que hace que la inflación pasada determine la inflación futura. Por lo tanto, en presencia de una política monetaria restrictiva, se ajustan primero las cantidades al mermar la producción y el empleo, y sólo en último término cae significativamente la inflación”, continúa.

No obstante, Beker admite que la explicación alternativa, a la que adhiere la conducción actual del Banco Central, es que la inflación persiste en períodos recesivos sólo debido a que sigue creciendo la oferta monetaria. Al respecto, el director del CENE considera que la discusión se saldará si “la regla de emisión cero, hasta junio próximo, permite abatir la resistente inflación”.

Pérdida de poder adquisitivo

El incremento del salario promedio entre septiembre del año pasado e igual mes del corriente año fue del 25,4%, mientras que el aumento en el Índice de Precios al Consumidor en igual período fue del 40,5%, con una pérdida del salario real del 11%.

“Ello implica que, si bien el bono anunciado permitiría volver a niveles equivalentes a los de mayo de 2016, el salario promedio estaría por debajo del alcanzado en septiembre de 2017”, completa Beker –según explica Urgente 24-.

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