El personaje del año para El Comodorense: Jorge Brugna, el infectólogo que puso en palabras simples la pandemia del Covid-19

20/12/2020

El personaje del año para El Comodorense: Jorge Brugna, el infectólogo que puso en palabras simples la pandemia del Covid-19

Desde el desembarco del virus que provoca la enfermedad del Covid-19 en el territorio nacional, el infectólogo comodorense supo explicar los acontecimientos relacionados a la pandemia del Coronavirus dejando de lado las tecnicidades y aclarando las dudas de una población donde reinaba la incertidumbre. Sin dejar de remarcar la importancia del cuidado individual, también supo tener el cuenta el panorama económico y psicológico que desde marzo comenzaba a poner –aún más- en aprietos a la población. El repaso de la pandemia en Comodoro en palabras del especialista.

Al momento de la llegada del virus Sars-Cov-2 a la Argentina y Comodoro, nadie conocía el significado de los términos técnicos utilizados por médicos y epidemiólogos para definir lo que estaba pasando. Dicha situación generaba incertidumbre en una población que se enfrentó por primera vez a un hecho global tan importante como una pandemia. En ese contexto, el infectólogo comodorense dejó de lado las tecnicidades y supo hacer llegar el mensaje de prevención a los comodorenses y el porqué de cada hecho durante la pandemia.

El 20 de marzo del presente año, el presidente Alberto Fernández dio inicio a la cuarentena decretando el Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio. En esta etapa de pura incertidumbre, con un virus desconocido que provocaba estragos en Europa, Estados Unidos y hasta el vecino Brasil, el infectólogo Jorge Brugna hacía énfasis en el necesario cumplimiento del aislamiento para evitar contagios, así como también lo crucial del control de viajeros provenientes de zonas de riesgo.

En días de pura incertidumbre, supo explicar el significado de términos desconocidos por el común de la población. En ese momento, expuso pacientemente las definiciones de las palabras caso sospechoso, nexo epidemiológico, contacto estrecho, circulación viral y asintomáticos, repetidas diariamente por los medios y desconocidas para las familias.

“Estadísticamente era inevitable que llegara el virus a la ciudad”

El 14 de abril fue confirmado el primer caso positivo de Coronavirus en Chubut, más exactamente en Comodoro Rivadavia. La noticia no tomó por sorpresa a Brugna, que afirmó “estadísticamente era inevitable que llegara el virus a la ciudad”, como tratando de reducir la psicosis generada por un primer contagio y el movimiento en las redes sociales, que “lincharon” al primer infectado de la ciudad.  

El infectólogo sabía que estaba en la primera línea de la lucha contra la pandemia y también, contra la desinformación que rondaba en torno a ella. Por esto, despejó en ese entonces toda duda surgida por cadenas de mensajes o posteos malintencionados en las redes, explicando que “no hay circulación de virus en Comodoro Rivadavia, este primer caso es un caso importado”.

No fue hasta mediados de junio cuando la peor parte de la pandemia daba inicio en Comodoro tras el desembarco de los marineros del barco pesquero Santorini, que en su mayoría portaban el virus y ante la falta de controles en el puerto, descendieron de la embarcación y tuvieron contacto con varias personas, desencadenando en ese entonces los primeros brotes importantes conocidos por el equipo epidemiológico.

Los marineros del Santorini fueron trasladados al gimnasio de la exENET n°1 hasta ser dados de alta. Con sus contagios, la cifra de casos positivos en Comodoro se elevaba a 13, número que se dispararía desde entonces.

“La aparición de este brote genera una cadena que se hace muy difícil de medir”, vaticinaba el doctor, que en cada aparición en los medios hacía énfasis en el lavado de manos, el uso del tapabocas y respetar el distanciamiento físico.

EL DILEMA ECONOMÍA-SALUD

Los contagios se sucedieron y aumentaron de forma gradual pero constante. “Los casos van a seguir apareciendo en cuanto no entendamos la importancia del distanciamiento”, advertía Brugna, que buscaba en todo momento generar conciencia sabiendo que el retroceso de fase no era una opción viable a grandes rasgos.

Así lo dejaba en claro durante el mes de agosto, asegurando que en Comodoro “no estamos en condiciones psíquicas ni económicas para volver de fase”. Por esta razón, enfatizaba que lo que se debía evitar era el contacto prolongado entre dos personas sin uso de barbijo ni conservando el distanciamiento físico, lo que sería el estandarte del doctor en la lucha contra el virus.

Para él, la vuelta a fases más estrictas de la cuarentena no era una solución, ya que ante el aumento de restricciones por 15 días, los casos reducirían, pero cuando se volviera a liberar la circulación, estos volverían a aumentar nuevamente.

La clave para Brugna siempre estuvo en el cuidado personal, lo que nunca dejó de manifestar en los meses más duros de la pandemia en la ciudad, donde se llegaron a lamentar personas fallecidas que no pudieron ser atendidas debido al colapso del sistema sanitario.

Las consecuencias del parate en todas las actividades comenzaba a evidenciarse con el cierre definitivo de varios comercios. “Hay empresas que están pudiendo pagar sueldos, pero dentro de poco no lo van a hacer, y eso va a ser peor y nos vamos a empezar a poner todos violentos, porque todo el mundo quiere cobrar su sueldo, es un derecho, pero magia no hay”, insistía Brugna.

Solo en el centro de la ciudad, cerró un 35% de los comercios de mayor trayectoria.

Sin perder de vista la importancia del cumplimiento de la cuarentena, el doctor manifestaba en el temprano mes de abril que “en Comodoro uno debe poder salir a trabajar”, para lo cual “si usamos barbijo, mantenemos la distancia social y nos lavamos las manos seguido, podes salir a trabajar todos”.

“La cuestión económica en Comodoro empieza a ser más grave, hoy soy partidario de volver a trabajar”

Si bien no se manifestó claramente en contra de la cuarentena, si criticó el modo en el que fue aplicada durante un tiempo tan prolongado y con restricciones tan duras. “La cuarentena es un método más barato para el Estado pero solo si se aplica por un tiempo acotado, porque a largo plazo genera un deterioro de la capacidad adquisitiva de todo el mundo”, analizaba ya en octubre, deslizando que “la cuarentena extendida en el tiempo genera dos pobres: la gente y el Gobierno”.

“La idea de salir a testear agresivamente es interrumpir la cadena de transmisión del virus”, proponía, lo que finalmente fue aplicado tiempo después y que trajo consigo el resultado positivo de la reducción de casos y relajamiento del sistema de Salud.

Tras la implementación del plan “Detectar” en Comodoro, centenares de ciudadanos fueron registrados como casos positivos con el objetivo de frenar las cadenas de contagios. Sin embargo, hubo críticas al proceder del personal que llevaba a cabo las tareas, ya que en muchos casos denunciaron que les fue asignada una cuarentena de 15 días sin hisopado o test previo.

Si bien sus apariciones son más esporádicas que durante los primeros meses y los momentos más duros de la pandemia, Brugna nunca dejó de bregar por no distraer la economía ni la salud mental, por la contención para con los más chicos y por el cuidado individual de la mano de los tres métodos infalibles contra la pandemia, que –espera Brugna- queden grabados en la mente de los comodorenses para evitar un futuro aumento de contagios: lavado de manos, uso de tapabocas y el distanciamiento físico.

Así también, puso sobre la mesa la situación que atraviesan los más chicos en cuanto a su aprendizaje, apuntando contra el Estado por no garantizar la educación para ellos, tanto por la ausencia de protocolos, como por la desidia del Gobierno Provincial hacia los trabajadores estatales. “No es que perdieron el año -por la pandemia-, nunca lo tuvieron. Es terrible el daño que le estamos haciendo a nuestros hijos y nietos con esta actitud”, criticó.

En un 2020 marcado por la pandemia del Coronavirus, el especialista en Infectología, Jorge Brugna, llevó el conocimiento científico al común de la población explicándolo en simples palabras, así como también supo identificar el peligro que la cuarentena extendida significaba para la economía y la salud mental.

El doctor integró la primera línea de la lucha contra el Covid-19 tanto desde la práctica como en la teoría, batiéndose contra el virus y la desinformación, llevándolo a ser el personaje del año para El Comodorense en representación del personal de Salud, quienes desde el primer momento pusieron el pecho al peor momento para el mundo que las generaciones contemporáneas puedan recordar.

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