El paciente 0 en la Argentina: “El 2020 nos cambió la vida”

03/03/2021

El paciente 0 en la Argentina: “El 2020 nos cambió la vida”

El empresario Claudio Ariel P. contó cómo fue que se dio cuenta que algo andaba mal en su cuerpo y también relató su experiencia de ser el primer caso positivo en el país.

Hace un año, todo era normal. Era impensado el uso del barbijo (y las caras tapadas), el aislamiento, los contagios, y menos aún, 52.000 muertes en el país a causa de un virus desconocido. La gente vivía sin demasiadas preocupaciones, excepto las propias de la vida cotidiana, como el dinero, el trabajo, los quehaceres domésticos, entre otras responsabilidades y asuntos personales que nos tocan de cerca a todos. Nuestro mundo transcurría como siempre, con los problemas de siempre, pero sin imaginar que en el aire que respirábamos y entre las personas con las que interactuábamos, ya corría una de las peores amenazas sanitarias del planeta: el virus del COVID-19.

Claudio Ariel P., como todos, también hacía su vida ordinaria. El empresario textil había tenido que viajar a Milán, el centro mundial de la moda, para una exposición. Lo hizo sin problemas. Allí, tuvo reuniones laborales con diseñadores, eventos y hasta fue a ver junto a un amigo italiano un partido de fútbol entre Nápoles y Barcelona. El 1 de marzo regresó a la Argentina, pero cuando llegó a Ezeiza, notó que su cuerpo no era el mismo. Estaba muy transpirado y se sentía afiebrado. En el aeropuerto internacional, ya pasaban cosas raras. Había personal que les tomaba la fiebre a los pasajeros que arribaban y hasta tuvo que firmar una declaración jurada.

Su excesiva transpiración y malestar a causa de la fiebre, lo preocuparon un poco. Había visto muy pocas noticias en Italia sobre el COVID-19, pero se asustó, por lo que acudió de inmediato a un sanatorio de su prepaga, donde lo aislaron y lo sometieron a un testeo de PCR: su resultado fue positivo y así, Claudio, se convirtió en el paciente 0, el primero con COVID-19 en el país. Desde ese momento, el 3 de marzo de 2020, Claudio se convirtió en una especie de laboratorio humano, a merced de las investigaciones.

A un año de aquel suceso que enloqueció a los medios y que alertó al sistema sanitario argentino, en diálogo con el conductor Guillermo Lobo, Claudio le relató a TN todos los detalles sobre aquella jornada y contó qué le provocó el virus, en lo físico y emocional.

A esta altura de marzo (un año atrás), ya estaba internado. Yo había viajado a Milán. Allá, todo estaba normal. No había barbijos ni alcohol en gel. Entré a una exposición de telas y funcionaba todo con normalidad. No había noticias ni se hablaba del tema, por lo menos en Italia. Recién a los seis días de estar allá, se empezó a hablar un poco sobre un virus. Hasta fuimos a ver con un amigo que me encontré allá un partido del Nápoles. Después me fui a trabajar a Barcelona. Al regresar, el vuelo fue normal, no había protocolos ni nada. De hecho, dormí casi todo el viaje”, reveló en la entrevista con TN.

“Yo dormí como doce horas durante el vuelo, por eso ni me di cuenta cómo me sentía. Cuando aterrizó el avión y me levanté, sentí un poco de tos, me sentía afiebrado y tenía una transpiración rara. Me tomaron la fiebre en el aeropuerto, pero me dio bien, una temperatura normal. Llené una declaración jurada también. Como tenía esos síntomas y a la semana siguiente tenía que viajar a Brasil para otra exposición, ni bien dejé la valija en casa, fui al médico por las dudas. Los estudios médicos me daban bien, pero cuando les expliqué a los médicos que había vuelto de Milán, me dijeron que tenían que hacerme un PCR”, contó.

Fue así como se activó el protocolo. Claudio contó que lo hicieron esperar en una salita improvisada en una clínica de su prepaga. “Me trataron rebien, pero era un lugar incómodo, donde ni siquiera me podía bañar. Yo me sentía super bien para ese momento. Tuve cuatro horas de fiebre y después nada más. Hasta pedí sushi porque me daban unas comidas que no me gustaban mucho”, recordó entre risas.

Cuando le preguntaron sobre cómo el virus lo afectó, Claudio dijo: “Me cambió la vida a mí y a todos. De repente, nos encontramos sin poder realizar nuestras actividades cotidianas, ir a trabajar, juntarnos con amigos, hacer viajes de trabajo (en su caso). Recién ahora, se está volviendo a normalizar un poco”, consideró. En ese sentido, agregó: “Nadie se esperaba ni imaginaba esto. Yo pensaba, cuando estaba internado (en observación): ‘Ya se termina y voy a hacer tal o cual cosa’. Fue un año medio perdido para todos”.

Por último, Claudio contó que ningún familiar suyo atravesó la enfermedad y descartó haber tenido algún síntoma como pérdida de gusto u olfato o dolor muscular. “Si de Ezeiza me iba directamente a mi casa a dormir una siesta, tal vez se me pasaba la fiebre, pero por suerte fui de inmediato al médico sin tener contacto con nadie. Para mí, me contagié en Milán porque en la exposición estuve rodeado de mucha gente. Ahí, nadie sabía nada sobre el coronavirus”, aseguró.

Respecto a los anticuerpos, reveló que sigue teniendo defensas: “Me chequean todos los meses en el CONICET y en la Facultad de Medicina. Me sacan fluido de la nariz y lo estudian. Nunca dejé de tener anticuerpos aunque sí van disminuyendo con el paso del tiempo”, contó.

En lo que refiere a la vacuna contra el coronavirus, aseguró que está dispuesto a aplicársela cuando le llegue su turno, como hace todos los años con la vacuna de la gripe.


Compartí