
La índice de pobreza fue del 38,1% en el segundo semestre de 2024 y alcanzó al 28,6% de los hogares, de acuerdo a lo informado este lunes por el INDEC.
En los primeros seis meses del 2024 la pobreza había afectado al 52,9%, en tanto que el nivel de indigencia había llegado al 18,1%. Se trata de un salto en los índices a causa de la devaluación del peso en diciembre de 2023, la disparada inflacionaria, la retracción de la actividad económica, la caída del empleo y el brusco recorte de los salarios y gastos sociales.
La indigencia y la pobreza se calculan comparando los ingresos de los hogares con los valores de las canastas de indigencia y pobreza de cada región del país.
El valor monetario de la canasta alimentaria (que sirve de base para fijar el de pobreza) comprende los alimentos necesarios- como carne, lácteos, frutas, verduras,etc.- para cubrir los requerimientos energéticos de la población de acuerdo con la edad y sexo de las personas.
Los índices más bajos de indigencia y pobreza (en la nueva serie del INDEC que arrancó en 2016) se registraron en el segundo semestre de 2017: 4,8% de indigencia y 25,7% de pobreza. Y el pico se alcanzó en el primer semestre de 2024 con el 18,1% de indigencia y 52,9% de pobreza.
El INDEC informa estos indicadores en forma semestral para que la medición sea homogénea y comparable por el impacto del medio aguinaldo en los trimestres que se percibe.