El “apriete” de Michetti a Cimadevilla para que proteja a un fiscal

17/05/2020

El “apriete” de Michetti a Cimadevilla para que proteja a un fiscal

El portal El Cohete a la Luna, que dirige el periodista Horacio Verbitsky, publica este domingo un audio que la entonces vicepresidenta le envió al chubutense, por aquel tiempo titular de la Unidad AMIA, enojada porque no protegió al exfiscal Barbaccia.

La exvicepresidenta Gabriela Michetti exigió que la Unidad Especial AMIA, dirigida entre 2016 y 2018 por el exsenador radical por Chubut, Mario Cimadevilla, protegiera al exfiscal José Barbaccia en el juicio por encubrimiento del atentado al edificio de la DAIA y la AMIA. Lejos de aceptar el reclamo, Cimadevilla grabó el diálogo, que este domingo fue divulgado por el portal El Cohete a la Luna, que dirige el periodista Horacio Verbitsky.

La nota recuperada por Diario Jornada-, que agrega jugosos detalles de cómo el poder central “apretó” a Cimadevilla para conseguir favorecer a un amigo del Gobierno, lleva la firma del propio Verbitsky. En el texto –que amplía lo que se escucha en el audio- se cuenta cómo Michetti le recriminó que en la indagatoria a Barbaccia no se había cumplido lo que acordaron.En un tono imperativo, Michetti se dirige a Cimadevilla:

—Escuchame una cosa. Estoy acá enterándome de que fue muy mal la indagatoria de José, y que los… el tema pasó por vos pero que no estás actuando como nos dijiste. ¿Me podés explicar?

La semana pasada, Cimadevilla volvió a señalar en declaraciones públicas el hostigamiento del exministro de Justicia Germán Garavano contra los abogados de la querella para propiciar la absolución de algunos de los imputados: Barbaccia, el también exfiscal Eamon Mullen, el expresidente de la DAIA, José Beraja, y el comisario Fino Palacios, el primer jefe de la Policía Metropolitana, a quien Mauricio Macri dijo haber designado por recomendación de las embajadas de Estados Unidos y de Israel.

En sus últimas declaraciones, según cuenta Verbitsky, el exsenador Cimadevilla dijo que Garavano invocaba al entonces presidente Macri como responsable del reclamo de impunidad. El segundo de Garavano en el Ministerio de Justicia, Claudio Avruj, fue el más próximo colaborador de Beraja en la DAIA. El banquero presidía la organización y Avruj era su director ejecutivo. Él fue quien hizo en enlace entre Macri, cuando aún era alcalde porteño, y el primer ministro de Israel Benjamín Netanyahu.

En marzo de 2017, el gobierno decidió sumarse a la estrategia de la DAIA, por medio del abogado de la UCR Miguel Inchausti, y no buscar la verdad sino la conveniencia política. Al mismo tiempo, el Poder Ejecutivo envió al Congreso un proyecto de ley exigido por la DAIA, que habilita el juicio en ausencia, lo cual permitiría cerrar el caso con un fallo sólo en apariencia legal, condenando a quienes los aparatos de inteligencia de Washington y Tel Aviv señalen. El proyecto nunca fue tratado por el Congreso, pero los dos abogados de la querella del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, Mariana Stilman y Ezequiel Strajman, presentaron su renuncia.

Michetti, Garavano y Avruj, tres personajes claves en el plan para acomodar el juicio por el encubrimiento.

Luego de ello, un asesor de Garavano, Martín Gershanik, le preguntó a Cimadevilla por e-mail si respecto de los renunciantes Stilman y Strajman “evaluaron la posibilidad de presentar una nota en la actuación administrativa conforme lo que hablamos personalmente. Si les parece puedo darles una mano con eso y redactar un borrador”. Cinco días después, por la misma vía le hizo llegar “una propuesta de nota, a la que Germán le dio el OK para que firmes en el expediente”.

Según cuenta Verbitsky en su nota –con aguda ironía-, “la nota aprobada por Garavano para que Cimadevilla la presentara en el sumario abierto por Garavano para determinar cómo actuó Garavano decía que la renuncia ‘fue motivada por un malentendido en el marco de un intercambio de ideas que tuve con la doctora Stilman respecto del enfoque que debía adoptar la querella’”.

Cimadevilla no fue complaciente con estos requerimientos y el 31 de enero de 2018 hizo saber a Garavano que el alegato de la Unidad AMIA seguiría la línea de la fiscalía con la que debía coadyuvar en la causa. Al día siguiente, 1° de febrero de 2018, Garavano se hizo cargo de las competencias de la Unidad AMIA, relevando de hecho a Cimadevilla. El 6 de febrero, Carrió acusó a Garavano y a Daniel Angelici de manipular la causa AMIA para encubrir a los encubridores Mullen y Barbaccia. En lugar de los abogados de la querella, Garavano designó un día antes de los alegatos al abogado José Console, miembro del tribunal de disciplina de Boca Juniors. “Ese tribunal es un semillero de grandes valores con una compulsión a los escándalos de prensa que afectan al gobierno de turno y al que no debería dejar de prestársele atención”, señala Verbitsky.

Además, cuenta que Barbaccia fue uno de los aportantes con 10.000 pesos a la campaña electoral del oficialismo de entonces.

El 13 de marzo de 2018, Garavano desarticuló la Unidad AMIA alegando que ya había cumplido con su finalidad. Una semana después, el 22 de marzo de 2018, Cimadevilla denunció por encubrimiento, abuso de autoridad, violación de los deberes de funcionario público, tráfico de influencias y negociaciones incompatibles con el ejercicio de funciones públicas a Garavano, Inchausti, Gershanik, Console y otros siete funcionarios del ministerio de Justicia. Ercolini, cuya esposa era la vocera de prensa de Garavano, María Julia Kenny, derivó la denuncia a otro juzgado.

En julio de 2018, el fiscal Carlos Rívolo la desestimó alegando que la decisión de modificar la posición de la querella se debió a “diferencias políticas” entre Garavano y Cimadevilla y no a un delito. En enero de 2019, Cimadevilla dijo que Garavano en persona le comunicó que no debían acusar a Mullen y Barbaccia porque eran amigos, ni al comisario Fino Palacios por su relación con Macri.

En un informe final dirigido al entonces presidente Macri, Cimadevillasostuvo que aquel gobierno intentó convertir su dependencia en una unidad especial de encubrimiento. Añadió que no había intención de conocer la verdad, sino de mantener un manto de sospecha indefinido sobre los enemigos de Estados Unidos e Israel, como Irán.

El exsenador radical por Chubut también se dirigió el 12 de marzo de 2019 a sus correligionarios de la UCR. Sostuvo que la sentencia del Tribunal Oral Federal 2 puso de manifiesto “que el Estado nacional, a través de la querella del Ministerio de Justicia, nuevamente interfirió en desmedro de las causas vinculadas a la AMIA, esta vez intentando desviar y entorpecer el proceso destinado a esclarecer las responsabilidades de aquellos funcionarios que malograron la investigación del más grande atentado terrorista de América Latina”.

Cimadevilla cierra ahora el círculo con la difusión del audio en el que la propia vicepresidenta Michetti le recrimina no haber cumplido con lo que le exigían para asegurar la impunidad del ex fiscal Barbaccia.

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