“Descendientes afroamericanos”: Tras el nuevo blooper, el Frente de Todos mira con recelo la “autosuficiencia” de Alberto

21/06/2021

“Descendientes afroamericanos”: Tras el nuevo blooper, el Frente de Todos mira con recelo la “autosuficiencia” de Alberto

Dentro del Frente de Todos hay recelo por las decisiones de Alberto Fernández en materia de comunicación y el estilo que le imprime a su manejo del poder. Preocupan los furcios como los de este domingo, cuando dijo que el país tiene “descendientes que se convirtieron en afroamericanos”. Uno más para la colección.

Es que, a diferencia de otros Presidentes, Fernández no padece el poder sino que lo ejerce a su gusto, aun en una circunstancia compleja como la gestión de la pandemia. Una actitud que, sin embargo, va dejando heridas en el campo peronista. Y esas heridas producen malestares –según publica A24-.

“El problema es la autosuficiencia de Alberto”, reconocen en el Peronismo, ante la consulta de A24.com, sobre el estilo del Presidente, que fue puesto en duda en el último tiempo a partir de la acumulación de errores no forzados. “No delega nada, no deja que lo aconsejen, no escucha sugerencias”, se lamentan. Y ponen como ejemplo la circunstancia amarga que le toca atravesar al jefe de Gabinete, Santiago Cafiero: “El problema es que el Presidente fue jefe de Gabinete y lo sigue siendo de su propio gobierno”.

Lo cierto es que ese manejo personalista provocó una serie de pasos en falso que obligó a distintos cuadros del Gobierno a tomar intervención. Los desajustes discursivos de las últimas semanas fueron apenas el corolario de una larga serie: desde el reproche fallido al sistema de salud por haberse “relajado” a la cita errada de Litto Nebbia sobre los barcos -que originó un conflicto diplomático con los países vecinos-, Fernández viene acumulando tropiezos en los momentos más inoportunos.

A eso se suman las publicaciones desafortunadas en sus redes sociales (que maneja él) y que también debieron ser oportunamente desactivadas. Tuits borrados y aquí no ha pasado nada.

Un cuadro de situación que mostró a un Presidente agotado y que no se dejaba ayudar. Lo dijo Miguel Pichetto, un peronista alejado del Gobierno: “Esas equivocaciones son producto del cansancio de gobernar un país como la Argentina”. Un lugar del mundo donde, como sostiene Jorge Asís, “todo está destinado al fracaso”.

“Empatamos”, reconoció la diputada oficialista Gabriela Cerruti, por Twitter, al admitir la gravedad de la frase del Presidente sobre el origen de los argentinos, aclarando a su vez que, a partir de ahora, el kirchnerismo dejará de cargar contra Mauricio Macri por haber hablado de la “angustia” que sintieron los patriotas de la Independencia. Pidió además “no dramatizar todo”. Ahora sí hace falta. Delicias de la grieta.

En los últimos meses le ofrecieron al Presidente varias alternativas para ajustar la comunicación, pero todas fueron desestimadas para decepción de sus más cercanos: el jefe del Estado maneja todo con su celular personal y combina en ese dispositivo la gestión del país con su vida personal. Quizás, en ese sentido, Alberto sea el último de una tradición de líderes autosuficientes, a contramano incluso de Néstor Kirchner, que deseaba ser el eslabón final de una estirpe antigua de la política para dar paso a lo “nuevo”.

Lo que viene

Puede esperarse, a partir de ahora, una campaña más horizontal del Frente de Todos para las PASO de septiembre y las legislativas de noviembre. La comunicación quedará más distribuida y el Presidente no será el único que lleve la voz cantante. Eso explica, también, la aparición quirúrgica de Cristina Fernández en La Plata, que promete no ser la única. Un discurso más distribuido para alcanzar a los vastos sectores sociales a los que el Frente de Todos sedujo en la elección de 2019, cuando Macri había dejado la economía en rojo.

¿Hay tiempo para revertir el descontento de los sectores medios después de un año y medio de actividad estancada por la pandemia? Ese es el interrogante que los estrategas del peronismo buscan resolver, y quizás eso explique también el posicionamiento de Sergio Massa de los últimos días. Un proto-candidato posible para un país imposible.

Las dudas

La disconformidad con ciertos manejos de “arriba” también aviva las internas por “abajo”. ¿A qué se refería Máximo Kirchner cuando dijo, este sábado, que “los egos en la política son una mochila muy pesada que te dobla la espalda y te deja de rodillas”? ¿Hablaba hacia adentro o hacia afuera? Imposible saberlo con La Cámpora, que distribuye esa clase de citas como si fueran proverbios o pasajes bíblicos.

En una reunión del PJ Bonaerense que fue el puntapié para el armado de listas -el cierre es el 24 de julio-, Máximo pidió además “saber qué queremos y adónde vamos” antes de pensar en la victoria electoral. Un llamado de atención antes de salir a las pistas.

Como fuera, no deja de ser sugerente porque en esa misma línea se había expresado, también, otro soldado cristinista como Sergio Berni. “Es imposible saber hacia dónde vamos si no sabemos de dónde venimos”, había dicho el ministro de Seguridad bonaerense en ocasión de la frase desafortunada del Presidente sobre el origen de la argentinidad.

“Más allá de si fue o no un exabrupto, para nosotros tiene una mirada estratégica”, insistió Berni, quien hace poco reconoció que, cuando discute con Cristina, él va con sus ideas y vuelve “con las de ella”. La época de los librepensadores.

El calendario

Con ese panorama el Frente de Todos se encamina al cierre de listas, una instancia en la que ninguno de los socios ve dificultades porque todos saben que la lapicera estará en el Instituto Patria.

Encaminada la vacunación, el Gobierno parece dar señales de enfocarse por estos días en la construcción del nuevo candidato presidencial por si hace falta el recambio en 2023. Cristina Kirchner sorprendió una vez, en 2019, adelantándose a todos, y podría volver a hacerlo. La lista de nombres es corta. Y la ebullición empezará al día siguiente de las elecciones legislativas.

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