San Lorenzo cayó de local ante Atlético Paranaense

El cuadro brasileño convirtió apenas arrancó el partido por intermedio de Lucho González. Al local, que perdió a Ortigoza por lesión y desperdició un penal en los pies de Blandi, se le complicó la Copa.

San-Lorenzo-Paranaense“Quedamos jodidos”. En esas dos palabras formuladas por Marcos Angeleri al final del partido se puede definir el momento de San Lorenzo en la actual Copa Libertadores. El Ciclón, tras caer en el debut ante Flamengo por 4 a 0 en el Maracaná, precisaba levantarse en el Nuevo Gasómetro. Pero otro equipo brasileño, el Atlético Paranaense, le dio un nuevo cachetazo. Fue 1 a 0 gracias a un cabezazo de Lucho González, justo un ex Huracán, cuando recién arrancaba el encuentro.

Ese gol tempranero modificó sustancialmente el desarrollo del partido porque ambos equipos debieron profundizar sus estrategias. Si el Ciclón salió decidido a buscar el triunfo, ese 0-1 de entrada hizo que arriesgara todavía más en pos de tomar la iniciativa y llevar el juego a terreno rival. Si Paranaense pensaba esperar, aún más lo hizo con la ventaja en el marcador. Entonces se dio un partido a pedir del conjunto visitante, que se dedicó a esperar agazapado cerca de su arco con el objetivo de aprovechar los espacios que iba a dejarle San Lorenzo al adelantarse en el campo.

Así fue. San Lorenzo iba pero tenía problemas para conectar a sus hombres más capaces en la generación del juego. Belluschi y Ortigoza tenían la comunicación cortada y sólo Belluschi era capaz de desequilibrar en el mano a mano, sobre la raya derecha, aunque sus acciones no terminaban de la mejor manera. Así, Blandi era “comido” por los centrales brasileños y el equipo de Aguirre no podía generar situaciones claras de gol. Es más, la chance más concreta la volvió a tener Lucho González, esta vez con el pie, pero falló en la definición.

En el inicio del segundo tiempo se vio a un equipo más decidido en busca del empate. Paranaense se replegó aún más y le cedió bastante terreno al Ciclón, que lo aprovechó con la movilidad de Belluschi, más activo y preciso que en los primeros 45 minutos. San Lorenzo se aproximó con mayor frecuencia al arco rival y comenzó a inquietar al llevar la pelota a los últimos 25 metros del campo. Paranaense intentaba capitalizar alguna contra, en las que San Lorenzo defendía mano a mano debido a sus urgencias y necesidades.

Una zambullida de Cerutti le alcanzó al árbitro para comprar y sancionó el penal. Blandi, con Ortigoza afuera por lesión unos minutos antes, se hizo cargo de la ejecución pero su remate se fue afuera, desviado. Si le costaba llegar, ahí perdió una chance de oro, inmejorable, para lograr la igualdad.

El partido se murió con San Lorenzo buscando el empate y Paranaense aferrado con uñas y dientes al 1 a 0.

Dos partidos, dos derrotas, cero puntos, sin goles a favor y con cinco en contra. Un panorama oscuro para San Lorenzo cuando la Copa recién empieza.

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