Lanús no pudo con Gremio, que se quedó con la Copa Libertadores

Se acabó el sueño del Grana de ganar por primera vez la Libertadores: Gremio fue mucho mejor durante toda la serie, le ganó 3-1 en el global y festejó en el Sur. Valió igual, muchachos.

No hubo milagro ni hazaña. No alcanzaron los más de 47 mil corazones que coparon La Fortaleza. Ni los rezos ni el aliento incesante. Lanús falló cuando no tenía que fallar, perdió 2-1 la final del local y Gremio se consagró como campeón de la Copa Libertadores, merecido por lo que hizo en los 180 minutos (3-1 el global). Y Los brasileños serán los representantes de la Conmebol en el Mundial de Clubes. No pudo ser, Grana, qué ganas de llorar…

No fue el mismo Lanús de siempre. Quizá le pesó la final, quizá sólo fue un mal día, o el destino simplemente quiso arrebatarle el título, pero lo cierto es que en la cancha no salió nada de lo que había previsto. Demasiados errores ante un Gremio que los supo aprovechar. Gómez pecó primero, y Fernandinho se mandó una corrida casi desde Porto Alegre hasta vencer a Andrada. Después fue Luan el que entró pancho por su casa, casi al trote, viendo qué espacio era mejor para meterse hasta el área chica, espacios generados por las desatenciones del fondo, y picarla para el 2-0.

Se extrañó a Braghieri. También a Román Martínez, que estuvo pero caminando, casi ausente. Así no se juega una final, el talento solo no basta. La imprecisión, el nerviosismo y la ansiedad nublaron a los jugadores, los mismos que hace unas semanas hicieron la heroica ante River.

El pueblo de Lanús está orgulloso a pesar de la derrota y aplaudió al equipo, bancando a full cantando “es el equipo de Almirón”. Demostró en esta Copa que el sueño es posible. Esperó una vida para que el Granate jugara una final de Libertadores. La consiguió aunque el final fue el menos esperado. Pero el camino ya lo conoce. Lo superó con buen fútbol y este club de barrio se hizo más conocido en el mundo. Sólo le faltó oficio e inteligencia, algo que tuvo Gremio para ganar su tercera Libertadores.

Ahora queda el desahogo, dejar caer las lágrimas​, que salgan como se les vieron al Laucha Acosta o al Pepe Sand. La desilusión es inmensa en este momento, pero Lanús se levantará y seguirá por este camino, porque cuando las cosas se hacen como se deben, los resultados terminan llegando…

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