Arcioni al gobierno, Pablito y Mariví al poder

Los funcionarios del gabinete provincial no son los “custodios” de la operatividad del gobierno ni de la marcha de la gestión. Esta tarea es de Mariví Das Neves y de su hermano Pablo, como trabajo adicional a sus roles de funcionarios, ella en la Modernización del Estado y él, en la vicepresidencia del Banco del Chubut. Los hermanos siguen todo a distancia milimétrica. La hija del gobernador también monitorea “de cerca” las actividades del vicegobernador Mariano Arcioni.

Ayer, fue Mariví quien se comunicó con el ministro Pablo Oca para verificar la marcha de los convenios con Nación, para el flujo de fondos que atenderán las necesidades de “caja” del gobierno, que sufre una fuerte caída de regalías por la baja del precio del petróleo, tanto como por la menor actividad. Son cinco tramos de 300 millones de pesos, y cada uno de ellos requiere de un convenio.

De estos detalles informó Oca ayer, quien se mantiene muy activo además y en contacto con los intendentes, sobre todo con Ricardo Sastre y Adrián Maderna.

La hija del gobernador también monitorea las actividades de Mariano Arcioni. El vicegobernador cumplirá tareas oficiales hoy en Comodoro, y el martes en la Capital provincial. El miércoles se inaugurará un centro de monitoreo, para prevenir el delito.

Los intendentes siguen con suma discreción y preocupación cada noticia sobre el gobernador. Y observan que en “la diaria”, el gobierno sigue funcionando.

En este momento, la prioridad es el cuidado de la salud del gobernador. Que regrese recuperado de fuerzas para el tramo final de la campaña, y luego, a darle impulso a la gestión. Ese es el plan.

La conferencia del gobernador al anunciar su licencia la semana pasada fue uno de los momentos de mayor dramatismo en la historia política reciente de la provincia. Pero los sorprendidos no fueron sólo quienes veían por TV en directo, los funcionarios, y quienes estaban allí siendo testigos de cuanto ocurría. Hasta los miembros de su familia se quedaron con la boca abierta. “Es lo que me salió”, les diría el gobernador más tarde, antes de embarcarse a Buenos Aires, donde esta semana tendrá los controles de salud más exhaustivos.

Fue el propio Das Neves quien le dio a su salida de escena temporal, una carga de drama que asustó a todo el mundo. Los colaboradores que le acompañaron en la conferencia no ayudaban mucho con sus caras. Algunos, aún lagrimeaban cuando salieron de escena.

La pregunta de un periodista del Gobierno sobre la licencia, fue la que generó el momento que los chubutenses difícilmente vayan a olvidar. Aunque lució mucho más grave de lo que -de momento- sería, según lo que se pudo reconstruir.

No es un secreto que la salud del gobernador es delicada, y que debe “regular” para soportar los esfuerzos: viajes, reuniones, gestiones, ante una cantidad de problemas importantes. Chubut no es Suiza, y la Argentina, tampoco. Casi todo se resume en problemas a resolver. Quienes se reúnen ya sea a diario como ocasionalmente con Das Neves, son testigos de las dificultades que el mismo mandatario comenta. Ha logrado exorcizar su enfermedad como nadie.

Gobernar sin Das Neves no ha de ser sencillo. La licencia del gobernador es sin teléfono, aunque no está internado. Es bueno aclarar ese punto, luego de otra de esas habituales oleadas de rumores ocurrida entre jueves y viernes. Tan así, que ni siquiera el secretario privado del gobernador, Gonzalo Carpintero, pudo comunicarse en la noche del viernes, cuando estaba en Buenos Aires y pronto a salir del país, de vacaciones.

La licencia de Carpintero fue propicia, además, para buscarle un lugar de trabajo al vicegobernador Arcioni en la Casa de Gobierno. No ocupará el despacho principal durante el tiempo que esté a cargo, ya sean los diez días anunciados originalmente, o más, si fuesen necesarios. Se las arreglará con la oficina de Carpintero.

Tampoco están el secretario personal del gobernador Diego Correa (volverá esta semana), ni el jefe de gabinete Alberto Gilardino, quien regresa hoy y se reintegra al trabajo.

Arcioni, custodiado

Los días que le toque estar al frente del Gobierno provincial no serán sencillos para el vicegobernador Mariano Arcioni. Es que más allá de su investidura y de que es el candidato a diputado nacional por el dasnevismo, no cuenta con el pleno apoyo del entorno del gobernador Mario Das Neves.

Por ejemplo, el despacho del mandatario que podría ser utilizado en esta circunstancia por Arcioni quedó bajo llave y sólo su entorno más íntimo puede ingresar. Apenas si le habilitaron un escritorio en la Privada del gobernador para que realice sus tareas, que por ahora no incluye firmar ni un solo expediente.

Es más, durante su visita oficial a Trelew en donde realizó varias actividades junto al intendente Adrián Maderna, Arcioni se movilizó junto al chofer del gobernador. Un llamado desde Fontana 50 incluyó una reprimenda para el humilde trabajador del volante, por no avisar debidamente que iba a cumplir las veces de chofer del vicegobernador.

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